13.¿¡Eres tú?!
-Antosiu, me parece que estamos ya muy cerquita del fin de tu historia, ¿no?
-Cerquita no, pero casi llegamos allí. La verdad es que, el fin todavía no está claro...
-Cerquita no, pero casi llegamos allí. La verdad es que, el fin todavía no está claro...
*
Después de el habla con Tomek, cada la noche cuando subía a mi cuarto y ponía mi cabeza en la almohada, sentía deseos de echarme a correr, pero no pude. Las lagrimas caían por mi cara y no paraban aunque intentaba con toda mi fuerza calmarlas. Ya no me reconocía mirando en el espejo. No era yo, no era la misma persona que conocí toda mi vida. ¿Dónde está tu sonrisa, Tosia, dónde? ¿Dónde la dejaste? ¡Tienes que ponerte en pie y buscarla, anda!
Pasaban los días y noches, semanas y meses y todavía no había encontrado ni las respuestas ni el remedio cómo volver a ser la persona que era antes. No sabía quién era mi padre, dónde estaba mi madre ni quiénes ahora son mis amigos, pero tenía una cosa, un plan.
Al día siguiente cuando todavía no salió el sol, cogí mis cosas y decidí a confrontarme con mi padre adoptivo para encontrar los documentos y mis padres biológicos. Salí de la casa de entrenador y en unos minutos ya estaba con la mano llamando a la puerta de mi casa. Pues... intentando a llamar a la puerta. Tardó por lo menos media hora antes realmente toqué el timbre. Pero lo hice, con toda la perseverancia que tuve en mí.
(pasos detrás de puerta estaban acercándose a mí bombardeando el suelo con sus golpes)
-¿Tosia...? - vi la sorpresa clara en su cara pero también algo que no vi nunca antes, lagrimas.
-No pienses que he vuelto. Estoy aquí para saber quién soy yo y mis padres biológicos y por desgracia tú eres la única persona que lo sabe. Así que, ¡habla!
-Me alegro verte hija...
-Ya, ya, bromas aparte. Estoy demasiado harta de ese espectáculo. ¿Quiénes son mis verdaderos padres?
-Tosia, aunque no me lo vas a creer, yo no lo sé. Es qué...
-No voy a preguntarte millón de veces, entonces habla ahora y para de malgastar mi tiempo.
-Ya, dame hablar. Si quieres saber cualquier cosa, ponte tranquila por unos minutos. Para mí también todo esto es difícil, no solo para ti... - Me quedé cortada, lo admito.
-Vale, por hache o por be no hay otro remedio.
La estaba escuchando por casi dos horas y yo no di ni una palabra, ni un suspiro. Estuve callada como nunca antes. Toda la historia me emocionó de verdad pero no lo podía, ni sabía como, mostrar. Pero volviendo al tema, mi "padre" no me dio nada interesante. Solo todo lo que ya sabía y pues que obviamente no se quiénes son mis padres biológicos porque como con la hija de Tomek, me encontraron en el "okno życia".
-Okno życia. Okno życia...?! ¡No puede ser!
Corré con todas mis fuerzas a la casa de Tomek y sin pensar empece a golpear la puerta llamándole. Cuando abrió la puerta, vi en su cara que él ya lo sabía.
-¿¡Eres tú?!
-¿Qué te pasa hij... Tosia? ¡Tranquílate!-me cogió por los brazos intentando a calmarme.
-¡No me toques! ¿¡Eres tú?! ¡Dime! ¿¡Eres tú?! ¿Mi padre biológico?-Él no me quería responder, pero yo ya lo sabía. No necesitaba su confirmación. Y lo peor era que me di cuenta de que él lo sabía desde cuando yo llamé a su puerta ese día cuando huí de mi casa.
-Sí, pero...
-¡CÁLLATE! ¡QUÉ TE CALLES! ¡PARA SIEMPRE! ¡TÚ Y TODOS! ¡OS ODIO!
*
-Fue la última vez que vi a él, a mi padre adoptivo, a Olek, a todos. - Me empecé a temblar. Por la primera vez desde hace siete años me sentía tan vulnerable y herida que las lagrimas que no había mojado mi cara desde hace los últimos siete años, estaban mojando todo mi cuerpo.
-Llora Tosia, llora. Eso te va a ayudar.-Por primera vez desde hace esos siete años me sentía capaz y cómoda de dejar al dolor escaparse de mi cuerpo.
-¿Qué voy a hacer ahora? ¿Con todo esto? ¿Qué? - Casi me sofocó con mis propias palabras.
-¿Y qué quieres hacer?


Comments
Post a Comment